Solo hay dos tipos de pensamientos los negativos y los positivos. Ambos
funcionan mediante un ciclo que los alimenta y conforme este avance o suceda va
ir obteniendo más poder.
Veamos primeros el ciclo del pensamiento negativo con un
ejemplo.
Este conforme se va alimentando de energía negativa va
tomando más fuerza y la persona es quien
permite que este continúe su ciclo, porque ella misma es quien genera los
pensamientos.
Si pensamos en cosas negativas ante “X” situación ¿Cuál va a
ser el resultado de esto? Pues sin duda, vamos a obtener resultados negativos, porque
nosotros mismos nos programamos la mente para
obtenerlos. Si nosotros vemos la motivación
como un elemento inalcanzable no llegaremos muy lejos y siempre seremos un
fracaso ante una situación difícil, porque tal vez nos centramos en el error,
en el que dirán, en nuestros miedos, etc. Y permitimos que estos nos gobiernen
en vez de nosotros a ellos.
Por otro lado veamos el ciclo de los pensamientos positivos.
Es totalmente lo contrario al primer ciclo, este es alimentado
con un súper poder: El Positivismo y como consecuencia de ello se obtiene el éxito.
Volvemos a lo mismo, nosotros somos los dueños de nuestros pensamientos nadie más.
¿Qué pasa en la imagen anterior? Bueno empezamos a imaginar cosas buenas y
hacemos que estas cosas producto de nuestra imaginación de hagan realidad, así
es como trabajan las metas propuestas. Actuar a como dice nuestra mente es el
punto clave, claro nosotros tenemos que poner las ideas en la mente de acuerdo
con lo que deseamos.